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La evolución de la mentira. Paleontología.
(demasiado antiguo para responder)
libera
2008-05-17 11:06:12 UTC
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National Goegraphic lleva a sus lectores a creer que Darwin pensaba
que el registro fósil apoyaba su teoría, pero realmente él admitió más
de una vez en su famoso libro6, que el registro fósil es un estorbo
para su teoría de la descendencia de un ancestro común. Él sabía que
si su teoría era cierta, debería haber incontable número de formas
transicionales (p.e. 100% reptil, 75% reptil – 25% ave, 50% reptil –
50% ave, 25% reptil – 75% ave, 100% ave y muchas formas transicionales
entre cada una de ellas). Darwin atribuyó la falta de evidencia a
nuestra ignorancia del registro fósil. Pero hoy nuestros museos están
cargados con fósiles y los eslabones perdidos siguen perdidos.

Como el geólogo evolucionista de Harvard, Stephen Gould, lo puso:


La rareza extrema de las formas transicionales en el registro fósil
persiste como secreto de oficio de la paleontología. Los árboles
evolucionistas que adornan nuestros libros de texto tienen información
sólo de la punta y los nodos de sus ramas; el resto es inferencia,
quizás razonable, más no la evidencia de fósiles.7

En una carta de 1979 respondiendo al creacionista Luther Sunderland,
Colin Patterson, posteriormente Decano Paleontólogo en el Museo
Británico de Historia Natural (British Museum of Natural History) en
Londres, concurrió:


Estoy completamente de acuerdo en su comentario sobre la falta de
ilustración directa de transiciones evolutivas en mi libro. Si supiera
de alguna, fósil o viviente, ciertamente lo habría incluido. Usted
sugiere que un artista debería ser usado para visualizar tales
transformaciones, pero ¿de dónde obtendría la información? No podría,
honestamente, proveerla, y si diera licencia para un trabajo
artístico, ¿no engañaría al lector? … Usted dice que yo debería al
menos “mostrar una foto del fósil del que cada tipo de organismo
derivó”. Lo pondré en la línea—no hay tal fósil del cual uno pueda
hacer un argumento rotundo.8

El discípulo evolucionista de Richard Dawkins en la Universidad de
Oxford, Mark Ridley, es enfático:


Sin embargo, el cambio gradual de las especies fósiles nunca ha sido
parte de la evidencia para la evolución. En los capítulos del registro
fósil en el Origen de las Especies Darwin mostró que el registro era
inútil para comprobar entre la evolución y la creación especial porque
contiene grandes huecos. El mismo argumento todavía aplica … .En
cualquier caso, ningún evolucionista verdadero, ya sea gradualista o
puntualista, usa el registro fósil como evidencia a favor de la teoría
de la evolución como oposición a la creación especial.9 [énfasis
original]

Así que creo que nuestros amigos de NG no son evolucionistas de
verdad, o al menos no bien informados. No ofrecen nada en este
artículo para negar esas declaraciones. Increíblemente, NG incluso
admite que “entendible pero velado, el registro fósil es como una
película de la evolución en donde 999 de cada 1000 cuadros se han
perdido en la sala de edición” (p. 25). Así que ahí lo tienen. ¡La
evolución es 99.9% imaginación! NG rápidamente nos asegura que
“docenas de formas intermedias” han sido halladas, pero sólo dan dos
ejemplos: caballos y ballenas.

Creacionistas han expuesto los defectos en la supuesta historia de
evolución del caballo por años. La historia contada en Sudamérica es
comparada retrospectivamente a la historia contada por los fósiles en
Norte América—[ver: What’s happened to the horse? (en AiG)]. Mejor
dicho, el “árbol” del caballo es un matorral, y abarca meramente
variantes dentro de la clase caballo, y probablemente algo diferente
al caballo de la base del árbol—[ver: The non-evolution of the Horse:
Special creation or evolved rock badger? Y las páginas 189-197 en
Evolution: The Fossils Still Say No!].

Un intento fallido previo de NG (en 1981) para usar fósiles de caballo
para sustentar la evolución está expuesto en ‘Horse defy evolution’.
Así como para la evolución de la ballena, NG refiere el trabajo del
paleontólogo Philip Gingerich. Éste discutía su investigación en el
Pakicetus (“ballena de Pakistán”), pero no revela la verdadera
historia. En 1994 Gingerich dijo que Pakicetus era una criatura
“perfectamente intermedia” entre un animal terrestre y una ballena.10
La evidencia fósil del momento sólo contenía partes de un cráneo, pero
artistas de Gingerich dibujaron a la criatura nadando en el océano con
patas delanteras como un animal terrestre pero la boca y la parte
trasera parecían una criatura marina como si estuviera tratando de
comer un pez. Pero para 2001 más fósiles se encontraron11 y se
concluyó que el Pakicetus “no era más anfibio que el tapir”.13 Todavía
NG engañosamente nos dice que Gingerich “descubrió el Pakicetus, un
mamífero terrestre” (p. 31) ¡Eso no es lo que dijo cuando lo descubrió
y escribió acerca de eso en la literatura científica!

NG continúa para decir que Gingerich ahora cree que las ballenas están
relacionadas a antílopes basado en una “sola pieza de fósil”
encontrada en 2000. Era parte de “!un hueso de tobillo de una ballena
cuadrúpeda!” Esperen un momento… ¿Cuándo fue la última vez que vieron
una “ballena de cuatro patas”? Los evolucionistas están jugando juegos
de lenguaje para llamar a las aletas y cola de una ballena “patas”.
Pero si, como NG dice, el fósil “asemeja cercanamente al hueso del
tobillo de los artiodáctilos (animales terrestres con pezuñas, como
los antílopes), entonces: ¿cómo es posible que una “evidencia de una
simple pieza fósil” sea interpretada como algo relacionado en
cualquier forma a las ballenas? ¡En la Teoría de la evolución, la
imaginación manda! NG dice en este punto que “ésta es la forma en que
la ciencia debe trabajar” (p. 31). Preguntamos: ¿Engañando?

Para más argumentos en contra de la supuesta evidencia de la
evolución, los lectores pueden consultar Darwin’s Enigma, Evolution:
The Fossils Still Say No! y el capítulo 5 de Creation Scientists
Answer Their Critics.


Saludos.
Valzar
2008-05-17 11:45:33 UTC
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National Goegraphic lleva a sus lectores a creer que Darwin pensaba
que el registro fósil apoyaba su teoría, pero realmente él admitió más
de una vez en su famoso libro6, que el registro fósil es un estorbo
"INTERPRETACIONES ERRÓNEAS DE LOS FÓSILES

Antes de que la Paleontología fuese una ciencia, desconociendo el
verdadero valor y significado de los fósiles, ocurría con frecuencia
que eran descritos por un artista y no por un científico. En una
ocasión, cierto esqueleto fósil fue descrito como el "Homo diluvii
testis", es decir, un hombre "testigo del diluvio", aunque luego se
pudo ver, que se trataba simplemente de una salamandra gigante fósil
( ). Sin embargo, esta ciencia, progresó rápidamente, y ya a
principios del siglo XIX, los fósiles eran correctamente interpretados
y se describían con una exactitud aceptable.
No fue nada fácil desarraigar la idea de que los fósiles eran simples
lusus naturae, es decir, "juegos de la naturaleza", llegando incluso a
pensar, algunos, que podrían ser "inventos diabólicos", permitidos por
el Creador, para desconcertar a los hombres.
La Biblia, tomada al pie de la letra, dio motivo a innumerables
controversias, por ejemplo, cuando se calculaba en unos 4.000 años, el
tiempo de la Creación, escalonada en los 6 días del Génesis, lo cual
estaba en evidente desacuerdo con los millones de años deducidos por
los geólogos, o cuando la teoría de la evolución, se enfrentó con la
pretendida creación inmediata de los animales y vegetales; y por
último, al sugerir que, el mismo hombre, habría sido el resultado de
la evolución de ciertos Primates ( ).
Como es natural, los Paleontólogos no están libres de equivocaciones,
como todos los humanos. Por ejemplo, los Graptolitos se denominan así,
por su semejanza con "piedras escritas" (del griego graptos, escrito,
y lithos, piedra). De hecho, para los primeros investigadores, estos
fósiles eran estructuras inorgánicas, análogas a la "textura gráfica"
de ciertas pegmatitas, en las que tiene lugar la formación de
cristales de cuarzo rodeados por feldespato, lo que da a la roca, un
aspecto muy característico de "escritura cuneiforme". Sin embargo, los
Graptolitos sabemos ahora que son los esqueletos de pequeños
organismos coloniales, marinos, ya extinguidos.
Quizás la más famosa y tragicómica historia, sea la del Profesor
Johann BEHRINGER, profesor de Medicina en la Universidad de Würzburgo
(Alemania), a principios del siglo XVIII. Este digno profesor, tuvo la
mala ocurrencia de publicar descripciones de ciertas "piedras
figuradas", que habían sido preparadas por sus alumnos, con objeto de
jugarle una mala pasada, y colocadas hábilmente en los sitios donde él
acostumbraba a recoger fósiles. BEHRINGER los consideró, de buena fe,
como auténticos fósiles, y cuando se enteró de su verdadera
naturaleza, hubo de emplear mucho tiempo en volver a comprar los
ejemplares de su propia publicación, en un esfuerzo para salvar su
prestigio. Pocos profesores de Paleontología, se salvan de tales
jugarretas de los estudiantes, aunque esperamos que no lleguen a
publicarlos. Casi tan conocida y famosa como la catástrofe de
BEHRINGER, fue la falsificación de Piltdown, una hábil asociación de
un cráneo humano y una mandíbula de chimpancé, que engañó a numerosos
expertos durante muchos años"


Pero esto no lo dice un creacionista, lo dice un especialista en
Paleontología, James Sccott. Y lo dice en su libro "Introducción a
la Paleontología" o sea que si crees que has descubierto América tengo
que decirte que hace mas de quinientos años que la decubrieron los
españoles y los indígenas muchos mas años. :-)

La ciencia es la primera que no quiere engaños y descubre siempre los
fraudes.
Otro intento fallido por tu parte. No vas a conseguir dasacreditar la
Teoría de la Evolución a si que dedicate a ilustrarnos de como se
produjo la Creación.
libera
2008-05-17 11:54:14 UTC
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El registro fósil humano es completamente compatible con la Creación
especial.
En contraste, la evidencia fósil humana es tan contraria a la
evolución
que niega efectivamente la idea que los humanos evolucionaron.
Los descubrimientos futuros de fósiles no cambiarían sustancialmente
el cuadro porque éstos no anulan la evidencia objetiva ya
desenterrada.
Este mensaje no es el que escuchamos de cientos de voces diferentes
que nos llegan de una docena de direcciones diferentes.

Pero los mismos fósiles humanos cuentan la historia real.
La situación se puede ilustrar muy bien describiendo un proyecto
que he realizado varias veces en mis clases de apologética en la
universidad.
Cada estudiante debe hacer una investigación de varios fósiles
asignados.
Sólo se incluyen fósiles que son completamente aceptados como
legítimos por la comunidad científica.

Las reglas son las siguientes:

El estudiante debe pasar un mínimo de ocho horas de investigación en
cada fósil.
Sólo debe usar fuentes evolucionistas.
Debe determinar la fecha que se le ha asignado al fósil.
Debe determinar la categoría (australopitecino, Homo erectus,
Neandertal, etc.) asignada al fósil por los evolucionistas.
Debe escribir una cuartilla con un bosquejo de sus hallazgos y hacer
copias para distribuir en la clase.
El trabajo debe contener por lo menos cinco fuentes documentadas.
Los resultados se han vuelto muy predecibles. Después de la primera
semana, varios estudiantes vienen a mi quejándose de que no pueden
ningún acuerdo entre evolucionistas acerca de la fecha o la categoría
de su fósil. Yo fácilmente les podría haber hablado de esa situación
en una exposición en clase, pero no hubiera tenido el impacto que su
misma investigación tuvo sobre ellos. Muchos homínidos fósiles
importantes son el sujeto de una intensa controversia entre
evolucionistas incluyendo la fecha, o la categoría, o ambas. Los dos
asuntos a veces se relacionan. Para los evolucionistas, la categoría a
la que le asignan un fósil es algunas veces usada para determinar
arbitrariamente su fecha, o la fecha de un fósil es algunas veces
usada para determinar arbitrariamente la categoría a la que es
asignada. Éste no es un acercamiento imparcial al interpretar los
fósiles humanos. Yo le sugiero a los estudiantes que sigan con los dos
o tres evolucionistas de los cinco que consultaron que puedan estar de
acuerdo en la cuestión del fósil.

Cuando asigno los fósiles, no lo hago al azar.
Les doy a propósito los fósiles más oscuros a los estudiantes
que yo sé que son buenos para investigar.
Sin embargo, después de dos semanas, miembros de este grupo empiezan a
venir a mi.

Se quejan de que no pudieron encontrar nada sobre este fósil en
particular.
Además de usar la biblioteca de nuestra universidad, ellos a menudo
buscan en otras bibliotecas.
Más de un estudiante ha sugerido que ese fósil que les había enviado a
investigar no existía.
Cómicamente, era acusado de enviarlos a perseguir un ganso salvaje.
Su experiencia era lo que yo había anticipado.
Yo quería que descubrieran que hay muchos descubrimientos legítimos
de fósiles de los cuales es muy difícil obtener información.
Cuando sabía que el estudiante había pasado por lo menos ocho horas
buscando información sobre un fósil particular, le daba copias de
materiales
en mi propio archivo sobre ese fósil para que pudiera escribir su
reporte.
Él no tenía cómo duplicar mis 25 años de investigación
sobre los fósiles humanos en el tiempo asignado.
No quiero decir que esto implica que la dificultad en encontrar
material
sobre muchos de los fósiles humanos representa alguna clase de complot
evolucionista.

Lo que ocurre es que sólo los descubrimientos de fósiles más
sensacionales
reciben gran publicidad. La mayoría de los descubrimientos son
reportados en alguna revista científica
y luego son olvidados por todos a excepción de unos pocos expertos.

Los fósiles mencionados en las presentaciones más populares
de la evolución humana representan sólo una pequeña porción del total
de material fósil
que ha sido desenterrado. A medida que los estudiantes se preparan
para escribir sus reportes, un tercer grupo viene a mí.
Debido al conflicto que ven entre la forma (morfología) de su fósil
y la asignación dada por los evolucionistas, les surgen preguntas.

Pregunta: ‘¿Por qué los evolucionistas llaman a los fósiles
Australianos, que son muy robustos, Homo sapiens, cuando ellos mismos
dicen que son casi idénticos al material del Homo erectus de Java?’

Respuesta: ‘Esos fósiles Australianos robustos (el material Kow Swamp,
el cráneo Cossack, el cráneo Willandra Lakes WHL 50, etc.), por sus
métodos de datación, sólo tienen miles de años. Se supone que el Homo
erectus no debía vivir tan recientemente. Por eso, el evolucionista
los debe llamar Homo sapiens para preservar su teoría.’

Pregunta: ‘¿Por qué el cráneo KNM-ER 1470, los huesos de pierna KNM-ER
148 I, y el cráneo KNM-ER 1590, encontrados por Richard Leakey en
África del Este, fueron asignados a la categoría Homo habilis cuando
el tamaño de los cráneos, la forma de los cráneos, y los huesos de
pierna bastante modernos les permitirían ser asignados a una forma de
Homo sapiens?’

Respuesta: ‘Esos fósiles son datados en casi dos millones de años. El
evolucionista no puede permitir a los humanos modernos estar viviendo
en ese marco de tiempo evolucionista–no importa la apariencia de los
fósiles.’

Pregunta: ‘¿Por qué el hueso de codo de Kanapoi, KP 271, encontrado en
África del Este en 1964, es llamado Australopitecus africanus cuando
los análisis por computadora hechos por evolucionistas declaran que es
virtualmente idéntico a los humanos modernos?’

Respuesta: ‘¡Porque el fósil está datado en 4.4 millones de años! Eso
sugeriría que los verdaderos humanos son más antiguos que sus
ancestros evolutivos. Ningún evolucionista que quiera preservar su
prestigio puede seguir los hechos cuando guían en esa dirección.’

Los Fósiles niegan la Evolución

Puesto que hay un conflicto obvio entre la forma de algunos fósiles
y su categoría asignada por los evolucionistas, reto a los
estudiantes
que se guíen por la forma de sus fósiles, como se documenta por los
evolucionistas mismos,
al hacer sus afirmaciones.

Esa es la manera que en supuestamente lo deben hacer los
paleoantropólogos.
¡Luego viene el Día ‘F’ –Día Fósil! Los estudiantes traen sus reportes
a clase
y ponen sus fósiles en la gráfica maestra según la datación
evolucionista.
A medida que el proceso va tomando forma, se hace muy evidente que los
fósiles
humanos no muestran evolución a través del tiempo.

De hecho, es obvio que los fósiles mismos niegan el concepto de la
evolución humana.
Acerca de este ejercicio, alguna gente me pregunta,
‘¿No se está usted arriesgando mucho? ¿Qué tal si el ejercicio no
resulta de esa manera?
A pesar de las ambigüedades en muchos de los fósiles,
debido al gran número de fósiles involucrados, el testimonio general
de los fósiles humanos es muy claro.

¡Siempre funciona de esa manera!

En este ejercicio, la triste realidad del registro fósil humano
golpea al estudiante con más fuerza que cualquier cosa que yo pudiera
haber dicho.
La clave en este ejercicio es estudiar todo el material fósil
relevante
y ponerlo todo en una ‘tabla de tiempo’.
Además de 300 o más individuos Neandertales fósiles,
este material incluye más de 49 individuos fósiles en la arcaica
categoría Homo sapiens,
más de 220 individuos fósiles que pueden clasificarse apropiadamente
como Homo erectus,
y más de 63 individuos fósiles que son indistinguiblemente de los
modernos Homo sapiens
y son datados por los evolucionistas desde 30,000 años todo el camino
hasta 4.4 millones de años en el pasado.

No es un accidente que los libros evolucionistas
rara vez incluyan gráficos que listen todo este material.

Por ejemplo, uno de los textos más recientes (1989)
sobre los fósiles humanos es el del profesor
de la Universidad de Chicago Richard G. Klein.2
En su trabajo de 524 páginas, Klein tiene 20 gráficas diferentes que
tratan
con los distintos aspectos del registro fósil humano (homínido).

Aún así, no hay manera en que un estudiante pueda obtener el cuadro
general.
El estudiante tendría simplemente que aceptar por fe la tesis de
Klein
que los fósiles demuestran la evolución humana.
La única gráfica que más le interesaría a los estudiantes–una que
muestre
todo el material fósil relevante mencionado arriba–no se encuentra en
ninguna parte.

Por esta clase de omisión, la verdadera naturaleza del registro fósil
humano
continúa siendo el secreto mejor guardado en la paleoantropología
moderna.

Referencias

William W. Howells, ‘Homo erectus in human descent: ideas and
problems’, Homo erectus: Papers in Honour of Davidson
Black, Becky A. Sigmon and Jerome S. Cybulski, eds., University of
Toronto Press, Toronto. 1981, pp.79-80.

Richard G. Klein. The Human Career: Human Biological and Cultural
Origins, University of Chicago Press, Chicago, 1989.
MARVIN L. LUBENOW, M.S., Th.M., Profesor de Biblia/Apologética en el
Christian Heritage College en San Diego, California. Tiene grados en
ciencia y teología, y es autor del libro sobre fósiles humanos, Huesos
de Contención: Una Evaluación Creacionista de los Fósiles Humanos.
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National Goegraphic lleva a sus lectores a creer que Darwin pensaba
que el registro fósil apoyaba su teoría, pero realmente él admitió más
de una vez en su famoso libro6, que el registro fósil es un estorbo
"INTERPRETACIONES ERRÓNEAS DE LOS FÓSILES
Antes de que la Paleontología fuese una ciencia, desconociendo el
verdadero valor y significado de los fósiles, ocurría con frecuencia
que eran descritos por un artista y no por un científico. En una
ocasión, cierto esqueleto fósil fue descrito como el "Homo diluvii
testis", es decir, un hombre "testigo del diluvio", aunque luego se
pudo ver, que se trataba simplemente de una salamandra gigante fósil
( ). Sin embargo, esta ciencia, progresó rápidamente, y ya a
principios del siglo XIX, los fósiles eran correctamente interpretados
y se describían con una exactitud aceptable.
No fue nada fácil desarraigar la idea de que los fósiles eran simples
lusus naturae, es decir, "juegos de la naturaleza", llegando incluso a
pensar, algunos, que podrían ser "inventos diabólicos", permitidos por
el Creador, para desconcertar a los hombres.
La Biblia, tomada al pie de la letra, dio motivo a innumerables
controversias, por ejemplo, cuando se calculaba en unos 4.000 años, el
tiempo de la Creación, escalonada en los 6 días del Génesis, lo cual
estaba en evidente desacuerdo con los millones de años deducidos por
los geólogos, o cuando la teoría de la evolución, se enfrentó con la
pretendida creación inmediata de los animales y vegetales; y por
último, al sugerir que, el mismo hombre, habría sido el resultado de
la evolución de ciertos Primates ( ).
Como es natural, los Paleontólogos no están libres de equivocaciones,
como todos los humanos. Por ejemplo, los Graptolitos se denominan así,
por su semejanza con "piedras escritas" (del griego graptos, escrito,
y lithos, piedra). De hecho, para los primeros investigadores, estos
fósiles eran estructuras inorgánicas, análogas a la "textura gráfica"
de ciertas pegmatitas, en las que tiene lugar la formación de
cristales de cuarzo rodeados por feldespato, lo que da a la roca, un
aspecto muy característico de "escritura cuneiforme". Sin embargo, los
Graptolitos sabemos ahora que son los esqueletos de pequeños
organismos coloniales, marinos, ya extinguidos.
Quizás la más famosa y tragicómica historia, sea la del Profesor
Johann BEHRINGER, profesor de Medicina en la Universidad de Würzburgo
(Alemania), a principios del siglo XVIII. Este digno profesor, tuvo la
mala ocurrencia de publicar descripciones de ciertas "piedras
figuradas", que habían sido preparadas por sus alumnos, con objeto de
jugarle una mala pasada, y colocadas hábilmente en los sitios donde él
acostumbraba a recoger fósiles. BEHRINGER los consideró, de buena fe,
como auténticos fósiles, y cuando se enteró de su verdadera
naturaleza, hubo de emplear mucho tiempo en volver a comprar los
ejemplares de su propia publicación, en un esfuerzo para salvar su
prestigio. Pocos profesores de Paleontología, se salvan de tales
jugarretas de los estudiantes, aunque esperamos que no lleguen a
publicarlos. Casi tan conocida y famosa como la catástrofe de
BEHRINGER, fue la falsificación de Piltdown, una hábil asociación de
un cráneo humano y una mandíbula de chimpancé, que engañó a numerosos
expertos durante muchos años"
Pero esto no lo dice un creacionista, lo dice un especialista en
Paleontología, James Sccott. Y lo dice en su  libro  "Introducción a
la Paleontología" o sea que si crees que has descubierto América tengo
que decirte que hace mas de quinientos años que la decubrieron los
españoles y los indígenas muchos mas años. :-)
La ciencia es la primera que no quiere engaños y descubre siempre los
fraudes.
Otro intento fallido por tu parte. No vas a conseguir dasacreditar la
Teoría de la Evolución a si que dedicate a ilustrarnos de como se
produjo la Creación.
El Oxito Del Arco Iris
2008-05-17 12:09:01 UTC
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National Goegraphic lleva a sus lectores a creer que Darwin pensaba
que el registro fósil apoyaba su teoría, pero realmente él admitió más
de una vez en su famoso libro6, que el registro fósil es un estorbo
"INTERPRETACIONES ERRÓNEAS DE LOS FÓSILES

No hay ninguna evidencia fósil concreta que sustente la imagen del "hombre
mono", la cual es enseñada o divulgada precisamente por los medios de
comunicación y los círculos académicos evolucionistas. Éstos, con el pincel
en la mano, producen criaturas imaginarias, no obstante que se encuentran
con el serio problema que esas representaciones no tienen su equivalente o
semejante entre los restos fósiles. Uno de los métodos interesantes que
emplean para superar este problema es "producir" los fósiles que no pueden
encontrar. El Hombre de Piltdown, el mayor escándalo en la historia de la
ciencia, es un ejemplo típico de dicho método.

EL HOMBRE DE PILTDOWN: ¡LA QUIJADA DE UN ORANGUTAN Y UN CRANEO HUMANO!
Un muy conocido médico y también paleoantropólogo aficionado, Charles
Dawson, se presentó afirmando que había encontrado un hueso de quijada y un
fragmento de cráneo en una cueva de Piltdown, Inglaterra, en 1912. Aunque el
hueso de la quijada se parecía más al de un mono, los dientes y el cráneo se
parecían más a los de un ser humano. Se supuso que esas muestras que fueron
etiquetadas "Hombre de Piltdown" tenían 500 mil años de antigüedad. Fueron
exhibidas en distintos museos como una prueba absoluta de la evolución
humana. Durante más de 40 años se escribieron muchos artículos científicos
sobre el "Hombre de Piltdown", se dibujaron muchas interpretaciones del
mismo y el fósil fue presentado como una evidencia importante de la
evolución humana. Se escribieron no menos de 500 tesis doctorales sobre la
materia(55). El conocido paleontólogo norteamericano Henry Fairfield Osborn
dijo: ".tenemos que recordar permanentemente que la Naturaleza está llena de
paradojas y este es un asombroso hallazgo referido al hombre primitivo."
cuando estaba visitando el Museo Británico en 1935(56).
En 1949, Kenneth Oakley del Departamento de Paleoantropología del Museo
Británico, quizo experimentar el método llamado "prueba del flúor", un nuevo
ensayo para determinar la época de algunos fósiles antiguos. El experimento
se realizó con el fósil del Hombre de Piltdown. La conclusión fue
sorprendente. Durante el análisis se comprobó que el hueso maxilar no
contenía flúor. Esto indicaba que estuvo enterrado solamente unos pocos
años. Asimismo el cráneo, que contenía una pequeña cantidad de flúor,
demostró tener unos pocos centenares de años.

Se determinó que los dientes en las mandíbulas pertenecían a un orangután y
habían sido injertados allí, que las herramientas "primitivas" descubiertas
con los fósiles eran simples imitaciones torneadas con implementos de
acero(57). Esta falsificación fue revelada al público en 1953 con el
análisis pormenorizado completado por Weiner. ¡El cráneo pertenecía a un
hombre de hacía 500 años y la quijada a un mono que había muerto hacía poco!
Los dientes fueron arreglados en un orden determinado y puestos allí. Los
puntos de unión fueron rellenados para que se asemejen a los de un ser
humano. Todas esas piezas fueron teñidas con dicromato de potasio para darle
una apariencia antigua. Las tinturas empezaron a desaparecer cuando las
piezas se sumergieron en ácido. Le Gros Clark, miembro del equipo que
descubrió la falsificación, no pudo ocultar su sorpresa ante eso y dijo que
"las evidencias de la abrasión artificial surgieron a la vista de inmediato.
En realidad, bien podemos preguntar, ¿cómo es posible que algo tan obvio
haya dejado de ser advertido antes?"(58). Inmediatamente después de esto el
"Hombre de Piltdown" fue sacado de prisa del Museo Británico, donde había
estado en exhibición durante más de 40 años.


EL HOMBRE DE NEBRASKA: UN SOLO DIENTE DE CERDO
El director del Museo Americano de Historia Natural, Henry Fairfield Osborn,
declaró en 1922 que había encontrado un molar fósil en Nebraska occidental,
cerca de Snake Brook, correspondiente al Período del Plioceno. Dicho diente,
supuestamente, tenía características comunes al hombre y al mono. Se
empezaron a verter profundos argumentos científicos, algunos de los cuales
interpretaron que se trataba de un diente del Pitecantropo erectus, mientras
que otros sostenían que era más cercano al ser humano. Este diente fósil que
provocó un gran debate, fue llamado "Hombre de Nebraska" e inmediatamente se
le dio un nombre científico: Hesperopithecus haroldcooki.
Muchas autoridades en la materia apoyaron a Osborn. Basándose en ese solo
diente se hicieron dibujos de la cabeza y del cuerpo del "Hombre de
Nebraska". Además, éste fue representado incluso con la esposa e hijos, como
toda una familia en un ambiente natural.

Todos estos escenarios fueron desarrollados a partir de solamente un diente.
Los círculos científicos acreditaron a este "hombre fantasma" en un grado
tan alto, que cuando el investigador William Bryan se opuso a las decisiones
tendenciosas que se apoyaban en un solo diente, fue criticado duramente.

En 1927 se encontraron otras partes del esqueleto, según las cuales el
diente del caso no pertenecía a un hombre y tampoco a un mono. Se comprobó
que pertenecía a una especie extinta de cerdo norteamericano llamado
prosthennops. "Hesperopithecus: Aparentemente No Es Un Mono Ni Un Hombre"
fue el título que puso Wiiliam Gregory a un artículo publicado en la revista
"Sciencie", en el que denunciaba el error(59). Después de eso todos los
dibujos del "Hombre de Nebraska" y "su familia" fueron retirados de
inmediato de la literatura evolucionista.

OTA BENGA: EL NATIVO AFRICANO PUESTO EN UNA JAULA
Después que Darwin presentó la suposición de que el ser humano (es el
resultado) de la evolución a partir de monos antropomorfos en su libro "El
Origen de las Especies", empezó a buscar fósiles que apoyen ese argumento.
Sin embargo, algunos evolucionistas creían que no sólo en los registros
fósiles se iban a encontrar criaturas "semimonos semihumanas", sino que
también se las encontraría con vida en distintas partes del mundo. A
principios del siglo XX la búsqueda de "vínculos transitorios vivientes"
condujo a incidentes desafortunados, siendo uno de los más crueles el
sucedido a un pigmeo llamado Ota Benga, capturado en 1904 por un
investigador evolucionista en el Congo. En el idioma nativo el nombre del
pigmeo significa "amigo". Éste tenía una esposa y dos hijos. Fue llevado a
Norteamérica encadenado y en una jaula, donde los científicos evolucionistas
lo exhibieron al público en la Feria Mundial de San Luis junto a una especie
de monos, y lo presentaron como el "eslabón transitorio más cercano al ser
humano". Dos años después llevaron al pigmeo al Zoológico del Bronx en Nueva
York, donde junto a cuatro chimpancés, un gorila llamado Dinah y un
orangután llamado Dojung, fue exhibido bajo la denominación de "antiguo
ancestro del ser humano". El Dr. William T. Hornaday, evolucionista y
director del zoológico, pronunció largas disertaciones respecto a lo
orgulloso que estaba de tener esa "forma transitoria" excepcional, a quien
trataba como si se tratase de un animal cualquiera. Ota Benga no pudo
soportar el trato que se le daba y eventualmente se suicidió(60).
El Hombre de Piltdown, el Hombre de Nebraska, Ota Benga. Estos auténticos
escándalos demuestran que los científicos evolucionistas no vacilan en
emplear cualquier tipo de método anticientífico para dar validez a su
teoría. Al observar las otras "evidencias" de la leyenda de la "evolución
humana" nos encontramos con una situación similar. Lo que tenemos es una
fábula y un ejército de voluntarios dispuestos a intentar todo lo que haga
falta para darle validez a la misma.




***@69.es

--

http://www.apologeticspress.org/espanol/creacionvsevolucion/


http://www.harunyahya.org/other/evolucionismo/evoluc.html

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http://www.centrorey.org/tema_religion_falsa.htm

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